miércoles, 15 de julio de 2009

MILAGROS....QUE NO DEJAN DE ASOMBRARNOS...



Durante diez años, Hannah Clark vivió con dos corazones, el suyo propio y uno donado que le implantaron en 1995, cuando tenía dos años de edad, para que actuara de «sherpa» del órgano con el que había nacido, que carecía de fuerza suficiente para bombear sangre a consecuencia de una cardiomiopatía. A raíz de complicaciones por la medicación antirrechazo, en 2005 a Hannah le tuvieron que quitar el órgano prestado, pero para entonces su propio corazón ya se había recuperado y desde entonces ha podido vivir con plena normalidad. “Ahora tengo una vida normal, como el resto de mis amigos”, ha explicado ella.
Su caso ha sido ahora publicado en la revista científica «The Lancet» constatando ese completa recuperación al haber transcurrido ya tres años y medio desde que Hannah fue sometida a la última operación. La buena respuesta dada por el órgano de la joven, que ahora tiene 16 años, ha llevado al equipo del cardiólogo Magdi Yacoub, del Hospital Great Ormond Street de Londres, que le ha atendido en todo este tiempo, a calificar su corazón de «mágico».
El caso de Hannah es atípico, ya que las situaciones de cardiomiopatía que no pueden resolverse con medicación, que es el procedimiento más común, tienden a afrontarse mediante la instalación de un dispositivo de ayuda ventricular o, en situaciones graves, con el trasplante de corazón. El llamado trasplante heterotópico, que sitúa en paralelo los dos órganos, el propio y el prestado, prácticamente han dejado de realizarse por los mayores riesgos que implica.
A los ocho meses de vida, el defecto congénito de Hannah comenzó a manifestarse con notoriedad, de forma que desde entonces los médicos la sometieron a continuos tratamientos. Al empeorar la situación, se decidió realizar un trasplante heterotópico, y se le implantó el corazón procedente de la donación de un bebé de cinco meses. El correcto funcionamiento de éste fue provocando también la recuperación del corazón natural de Hannah, pero la medicación inmunosupresora generó problemas que obligaron a una quimioterapia que acabaría dañando el órgano prestado, obligando a que éste fuera retirado. La gran suerte para la niña es que cuando esto se produjo, su corazón ya se había restablecido.

http://www.abc.es/20090714/sociedad-salud/nina-corazones-200907141804.html

jueves, 9 de julio de 2009

SE HABRÁ SANCIONADO...??? UN BUEN PUNTO DE PARTIDA...


http://74.125.47.132/search?q=cache:shPYPbe5IE4J:www.diputados-catamarca.gov.ar/noti/archivo/27062007-01.htm+Ley+trasplantado&cd=18&hl=es&ct=clnk&gl=ar



Programa para trasplantados o en lista de espera

La Cámara de Diputados, durante el desarrollo de la sesión de esta mañana, le dio media sanción y giró al Senado el proyecto de ley presentado por el diputado provincial Fidel Sáenz(DPJ), que propende a la creación en Catamarca del Programa de Protección Integral para Personas Transplantadas, o que se encuentran en lista de espera de órganos para transplante. Serán beneficiarias aquellas personas que acrediten tres años de residencia mínima e inmediata anterior en el territorio provincial, con condiciones objetivas de pobreza y/o carencia de cobertura de obra social.

No se considerará impedida para el ingreso laboral, tanto en el sector público como privado, la persona que haya sido sometida a trasplante de órgano. Se exigirá un certificado de trasplante, otorgado por el centro de trasplantes del establecimiento sanitario donde se realizó el mismo, que especifique tipo de trasplante, capacidad laboral, recomendaciones particulares de cuidados e inhabilidades. Dicho certificado deberá ser avalado por el Ente Coordinador de Ablación e Implante de Catamarca.

Conforme a las especificaciones técnicas dadas en el aludido certificado, el Poder Ejecutivo, a través de la autoridad de aplicación, en cada caso tipificará las aptitudes, determinará la extensión de la jornada laboral, y las actividades que a las personas por su condición de salud les queden vedadas. El Poder Ejecutivo Provincial, instrumentará las medidas conducentes a garantizar la inclusión laboral de los beneficiarios de la ley que carezcan de empleo o trabajo.

Los empleadores privados que concedan empleo a personas trasplantadas o que se encuentran en lista de espera de órganos para trasplante, gozarán de un descuento especial en impuesto/s, los que serán definidos por su reglamentación.

Las personas trasplantadas o en lista de espera de trasplante de órganos, que deban concurrir a los establecimientos médicos para realizar controles o tratamientos de rehabilitación y que al efecto utilicen los servicios públicos de transporte automotor o de pasajeros dentro de la jurisdicción provincial, podrán solicitar ante la Dirección Provincial de Transporte un pase libre que los habilite para el uso gratuito de dichos servicios.

Los que a tales efectos deban concurrir a centros especializados fuera de la jurisdicción provincial, los gastos de transporte serán subsidiados por la Secretaría de Desarrollo Social de la provincia. Los transportistas asumen para con los beneficiarios todas las obligaciones legales y reglamentarias inherentes al contrato de transporte.

El Poder Ejecutivo establecerá los mecanismos y requisitos para el acceso de los beneficiarios a los programas que correspondan de acuerdo a su problemática social. Además, la iniciativa dispone que los beneficiarios de la ley tengan garantizados, en forma transitoria o permanente, el acceso a la provisión de una unidad habitacional a través del Instituto Provincial de la Vivienda, la que deberá ser adecuada a las condiciones sociosanitarias que requiera el beneficiario. En los casos en que la situación de tenencias, carencias, localización geográfica o condiciones socioambientales requieran de abordaje diferenciado, el Estado asegurará la inclusión en Programas Sociales de Construcción, Mejoramientos y/o Rehabilitación Habitacional.

Del mismo modo, instruye que el ministerio de Salud de Catamarca deberá cubrir, a través del sistema público, la atención psicológica y/o psiquiátrica a los beneficiarios de la ley. Será autoridad de aplicación el ministerio de Salud y la Secretaría de Desarrollo Social, en lo que a cada uno competa, entretanto el Poder Ejecutivo deberá reglamentar la ley dentro de los sesenta días de su promulgación.

UN GRITO QUE NADIE ESCUCHA......


Un pedido... un grito desesperado
de una madre que hace explicito muchos silencios ... en el que las palabras sucumbieron al dolor y la desesperanza...

Esta situación en mayor o menor medida es la vivida por todos los trasplantados cardiacos... y nadie escucha...!!!!!
De mi mayor consideración:

Mi nombre es Alejandra Fugas, les escribo para pedirles ayuda. Quiero contarles la situación de salud de mi hija, Julia Maria Ingaramo DNI 47104954, quien tiene un trasplante cardiaco realizado en noviembre de 2008 en la Fundación Favaloro.
Somos una familia de trabajo, padres de una única hija, hace un año a nuestra nena le detectaron una miocardiopatia restrictiva, que gracias a Dios tuvo buen fin, pero es necesario decir que comenzó nuestra agonía, en todo sentido, viviendo el dolor de saber que Julia podía morir y el dolor de todas las inconveniencias para lograr que sea atendida como correspondía.
Cambio nuestro estilo de vida, teniendo que mudarnos a Bs As, donde vivimos de abril/08 hasta febrero/09 y gran parte del tiempo en condiciones inhumanas. Julia tuvo que vivir aparte de su afección, el mal manejo y derivación desde el hospital de niños de Santa fe, que por tener obra social y por no considerar su enfermedad de suma gravedad, fue derivada a un sanatorio en Bs As que no tenia la especialidad cardiaca, pero era lo “conveniente” para ambas partes en ese momento, negándose la posibilidad de ser atendida en el hospital Garraham en Bs As fui personalmente a pedir que la atiendan y me dijeron que “no”, que al no ser derivada de hospital a hospital y ella tener obra social que siga por lo privado, que estaban excedidos de pacientes) mi hija fue rechazada y abandonada millones de veces por el sistema, muchas veces nos preguntamos: porque el cumplir con nuestros deberes de ciudadano nos llevaba a pasar tantas miserias humanas… Después vino “el infierno” la trasladaron al hospital P. Elizalde, ex casa cuna. Supuestamente para ser trasplantada allí… atrapados durante dos largos meses, una situación de mala praxis y maltrato, con mentiras continuas, nunca fue ingresada en lista de espera como nos decían… Julia estaba desnutrida, escarada, sucia… dejo de mirarnos y de sonreír … sufrió tres veces, preinfartos en mis brazos, por falta de atención competente, rezamos tanto… lloramos tanto por ella y por los chicos que veíamos morir día a día.
Trato de explicar nuestro dolor, es necesario, porque mi hija fue buscada, esperada con todo lo mejor que teníamos, con todo el amor posible para darle felicidad… y tuvo que soportar tanto sufrimiento, y fuimos responsables todos, respetamos las malas decisiones del hospital, de los medicos, de las auditorias de las obras sociales, todavía seguimos en la lucha, porque ¿?? Porque se repitan los malos manejos y la falta de consideración de los que deben responder? Porque??
Gracias a Dios, por tanto reclamo, por la fuerza del papa, pudimos sacarla de ese lugar y llevarla a la Fundacion Favaloro, donde le dieron solución a la enfermedad y atención de calidad, la obra social acepto pagar… después de 8 meses de internación permanente, llego el trasplante, nuestra hija esta viva.
Hoy, volviendo a nuestra vida en Santa Fe, es necesario dejar de lado el silencio, no podemos avanzar sin sanar, y nos encontramos con falta de contención y leyes que amparen situaciones extremas como la nuestra, los trasplantados no son considerados dentro de la ley de discapacidad, las obras sociales no aportan mas de lo justo y necesario, que no alcanza para cubrir los gastos que acompañan a la situación de salud del trasplantado, no hay excepciones ante el tiempo que los padres deben dejar de trabajar, no hay tarifas sociales para solventar los servicios que ahora son mayores, los trasplantados no tienen beneficios ni estímulos si no golpean puertas, a mi me dicen “agradece que tu hija esta viva” y lo siento como una falta de sensibilidad total, me llena de bronca porque para nosotros la muerte fue y es algo cercano… esto no debe ser de este modo, esto debe ser escuchado y atendido.
Ustedes verán, no somos indigentes, hemos vivido en muchas ocasiones la desgracia de no ser pobres, que ironía!... Y ahora estamos sintiendo la decadencia de nuestras vidas, tenemos para comer pero no para tratamientos o terapias de apoyo y contención, es un lujo para nuestra economía, gastamos todos nuestros ahorros de años para acondicionar la casa, para poder traerla de vuelta y aun, no tiene todo lo que necesita. Hubo personas de buen corazón que trataron de facilitarnos las cosas, pero no alcanza, y no son ellos (jefes, familia, amigos) quienes están en condiciones ni deben dar mas.
Podría hacer una extensa lista, pero creo que seria mejor, exponerlo personalmente, si les interesa saber como es la vida de un trasplantado, como cambia y es buena, pero no como la de cualquier ciudadano, su salud aun requiere cuidados. El esfuerzo de nuestro pueblo para que se realice un transplante, si no es continuado con una calidad de vida aceptable, es muy riesgoso, comienza un nuevo horizonte de esperanza y vida pero a la vez de conciencia, la inmunosupresion y lo que ello conlleva, es de por vida, el organo transplantado puede sufrir rechazo por infinitas circunstancias, ese temor seguirá latente siempre y sumarle a todo esto, vivir inconveniencias cotidianas no es fácil para unos padres simples y comunes.
Les pido: ayúdennos a no decaer, ayúdennos a que nuestra familia no se desintegre, ayúdennos a ser ejemplo de otras vidas, ayúdennos a ayudar a otros, ayúdennos a recuperarnos por favor… Agradezco cualquier intención de solución, confiamos en el trabajo para el cual han sido elegidos.
A su disposición

domingo, 5 de julio de 2009

LA ULTIMA...!!!


Hoy he recibido un mail del ex - diputado Alberto Natale con el texto de la carta póstuma de René Favaloro, que le llegara por el mismo medio.
Es el texto que yo no lograba conseguir. Es la carta que se trató de ocultar.

En mi artículo De la Torre. Crónica de un Suicidio, , publicado en enero 11 de 2007 por Argentina Indymedia y por varios medios nacionales y extranjeros, ya había marcado la similitud que existía entre los suicidios de Lisandro De la Torre y René Favaloro, en cuanto a las causas morales que las provocaron.

En estos días, remarqué nuevamente el paralelo en mi monografía: Lisandro De la Torre, el Tango y el Acero Afilado, donde expongo mi visión acerca del caso: Una tragedia que parece arrancada de las letras de tango.
En este nuevo trabajo menciono como antecedente el artículo de Manuel Alberto Cuadrilátero, de agosto de 2000, publicado por el diario La Arena, de La Pampa.
Ahora, con la carta póstuma de Favaloro a la vista, el paralelo se hace más visible aún: El mismo país, la misma corrupción ... sesenta y cinco años después.
Juzguen Uds., por sí mismos.
Esta es la carta de Favaloro:

(Del Dr. René Favaloro/ julio 29-2000 -14,30 hs).

Si se lee mi carta de renuncia a la Cleveland Clinic, está claro que mi regreso a la Argentina (después de haber alcanzado un lugar destacado en la cirugía cardiovascular) se debió a mi eterno compromiso con mi patria.
Nunca perdí mis raíces. Volví para trabajar en docencia, investigación y asistencia médica.
La primera etapa en el Sanatorio Guemes, demostró que inmediatamente organizamos la residencia en cardiología y cirugía cardiovascular, además de cursos de post grado a todos los niveles.

Le dimos importancia también a la investigación clínica en donde participaron la mayoría de los miembros de nuestro grupo.

En lo asistencial exigimos de entrada un número de camas para los indigentes. Así, cientos de pacientes fueron operados sin cargo alguno.
La mayoría de nuestros pacientes provenían de las obras sociales. El sanatorio tenía contrato con las más importantes de aquel entonces.

La relación con el sanatorio fue muy clara: los honorarios, provinieran de donde provinieran, eran de nosotros; la internación, del sanatorio (sin duda la mayor tajada).

Nosotros con los honorarios pagamos las residencias y las secretarias y nuestras entradas se distribuían entre los médicos proporcionalmente.

Nunca permití que se tocara un solo peso de los que no nos correspondía.

A pesar de que los directores aseguraban que no había retornos, yo conocía que sí los había.
De vez en cuando, a pedido de su director, saludaba a los sindicalistas de turno, que agradecían nuestro trabajo.

Este era nuestro único contacto.

A mediados de la década del 70, comenzamos a organizar la Fundación.
Primero con la ayuda de la Sedra, creamos el departamento de investigación básica que tanta satisfacción nos ha dado y luego la construcción del Instituto de Cardiología y cirugía cardiovascular.

Cuando entró en funciones, redacté los 10 mandamientos que debían sostenerse a rajatabla, basados en el lineamiento ético que siempre me ha acompañado.

La calidad de nuestro trabajo, basado en la tecnología incorporada más la tarea de los profesionales seleccionados hizo que no nos faltara trabajo, pero debimos luchar continuamente con la corrupción imperante en la medicina (parte de la tremenda corrupción que ha contaminado a nuestro país en todos los niveles sin límites de ninguna naturaleza).
Nos hemos negado sistemáticamente a quebrar los lineamientos éticos, como consecuencia, jamás dimos un solo peso de retorno.
Así, obras sociales de envergadura no mandaron ni mandan sus pacientes al Instituto.

¡Lo que tendría que narrar de las innumerables entrevistas con los sindicalistas de turno!

Manga de corruptos que viven a costa de los obreros y coimean fundamentalmente con el dinero de las obras sociales que corresponde a la atención médica.

Lo mismo ocurre con el PAMI.
Esto lo pueden certificar los médicos de mi país que para sobrevivir deben aceptar participar del sistema implementado a lo largo y ancho de todo el país.

Valga un solo ejemplo: el PAMI tiene una vieja deuda con nosotros, (creo desde el año 94 o 95) de 1.900.000 pesos; la hubiéramos cobrado en 48 horas si hubiéramos aceptado los retornos que se nos pedían (como es lógico no a mí directamente).

Si hubiéramos aceptado las condiciones imperantes por la corrupción del sistema (que se ha ido incrementando en estos últimos años) deberíamos tener 100 camas más...
No daríamos abasto para atender toda la demanda.

El que quiera negar que todo esto es cierto que acepte que rija en la Argentina , el principio fundamental de la libre elección del médico, que terminaría con los acomodados de turno.

Los mismo ocurre con los pacientes privados (incluyendo los de la medicina prepaga) el médico que envía a estos pacientes por el famoso ana-ana , sabe, espera, recibir una jugosa participación del cirujano.

Hace muchísimos años debo escuchar aquello de que Favaloro no opera más!
¿De dónde proviene este infundio?.
Muy simple: el pacientes es estudiado.
Conclusión, su cardiólogo le dice que debe ser operado. El paciente acepta y expresa sus deseos de que yo lo opere.
'Pero cómo, usted no sabe que Favaloro no opera hace tiempo?'.
'Yo le voy a recomendar un cirujano de real valor, no se preocupe'.
El cirujano 'de real valor' además de su capacidad profesional retornará al cardiólogo mandante un 50% de los honorarios!

Varios de esos pacientes han venido a mi consulta no obstante las 'indicaciones' de su cardiólogo.
'¿Doctor, usted sigue operando?' y una vez más debo explicar que sí, que lo sigo haciendo con el mismo entusiasmo y responsabilidad de siempre.

Muchos de estos cardiólogos, son de prestigio nacional e internacional.

Concurren a los Congresos del American College o de la American Heart y entonces sí, allí me brindan toda clase de felicitaciones y abrazos cada vez que debo exponer alguna 'lecture' de significación.
Así ocurrió cuando la de Paul D. White lecture en Dallas, decenas de cardiólogos argentinos me abrazaron, algunos con lágrimas en los ojos.
Pero aquí, vuelven a insertarse en el 'sistema' y el dinero es lo que más les interesa.

La corrupción ha alcanzado niveles que nunca pensé presenciar.
Instituciones de prestigio como el Instituto Cardiovascular Buenos Aires, con excelentes profesionales médicos, envían empleados bien entrenados que visitan a los médicos cardiólogos en sus consultorios.
Allí les explican en detalles los mecanismos del retorno y los porcentajes que recibirán no solamente por la cirugía, los métodos de diagnóstico no invasivo (Holter echo, camara y etc., etc.) los cateterismos, las angioplastias, etc. etc., están incluidos.

No es la única institución.
Médicos de la Fundación me han mostrado las hojas que les dejan con todo muy bien explicado.
Llegado el caso, una vez el paciente operado, el mismo personal entrenado, visitará nuevamente al cardiólogo, explicará en detalle 'la operación económica' y entregará el sobre correspondiente!.

La situación actual de la Fundación es desesperante, millones de pesos a cobrar de tarea realizada, incluyendo pacientes de alto riesgo que no podemos rechazar.
Es fácil decir 'no hay camas disponibles'.

Nuestro juramento médico lo impide.

Estos pacientes demandan un alto costo raramente reconocido por las obras sociales.
A ello se agregan deudas por todos lados, las que corresponden a la construcción y equipamiento del ICYCC, los proveedores, la DGI, los bancos, los médicos con atrasos de varios meses..
Todos nuestros proyectos tambalean y cada vez más todo se complica.

En Estados Unidos, las grandes instituciones médicas, pueden realizar su tarea asistencial, la docencia y la investigación por las donaciones que reciben.

Las cinco facultades médicas más trascendentes reciben más de 100 millones de dólares cada una!
Aquí, ni soñando.

Realicé gestiones en el BID que nos ayudó en la etapa inicial y luego publicitó en varias de sus publicaciones a nuestro instituto como uno de sus logros!.
Envié cuatro cartas a Enrique Iglesias, solicitando ayuda (¡tiran tanto dinero por la borda en esta Latinoamérica!) todavía estoy esperando alguna respuesta.
Maneja miles de millones de dólares, pero para una institución que ha entrenado centenares de médicos desparramados por nuestro país y toda Latinoamérica, no hay respuesta.

¿Cómo se mide el valor social de nuestra tarea docente?

Es indudable que ser honesto, en esta sociedad corrupta tiene su precio.
A la corta o a la larga te lo hacen pagar.

La mayoría del tiempo me siento solo.
En aquella carta de renuncia a la C. Clinic, le decía al Dr. Effen que sabía de antemano que iba a tener que luchar y le recordaba que Don Quijote era español!

Sin duda la lucha ha sido muy desigual.

El proyecto de la Fundación tambalea y empieza a resquebrajarse.

Hemos tenido varias reuniones, mis colaboradores más cercanos, algunos de ellos compañeros de lucha desde nuestro recordado Colegio Nacional de La Plata, me aconsejan que para salvar a la Fundación debemos incorporarnos al 'sistema'.

Sí al retorno, sí al ana-ana.

'Pondremos gente a organizar todo'.
Hay 'especialistas' que saben como hacerlo.
'Debés dar un paso al costado. Aclararemos que vos no sabés nada, que no estás enterado'.
'Debés comprenderlo si querés salvar a la Fundación'

¡Quién va a creer que yo no estoy enterado!

En este momento y a esta edad terminar con los principios éticos que recibí de mis padres, mis maestros y profesores me resulta extremadamente difícil.
No puedo cambiar, prefiero desaparecer.

Joaquín V. González, escribió la lección de optimismo que se nos entregaba al recibirnos:
'a mí no me ha derrotado nadie'.
Yo no puedo decir lo mismo.
A mí me ha derrotado esta sociedad corrupta que todo lo controla.
Estoy cansado de recibir homenajes y elogios al nivel internacional.
Hace pocos días fui incluido en el grupo selecto de las leyendas del milenio en cirugía cardiovascular.
El año pasado debí participar en varios países desde Suecia a la India escuchando siempre lo mismo.

'¡La leyenda, la leyenda!'

Quizá el pecado capital que he cometido, aquí en mi país, fue expresar siempre en voz alta mis sentimientos, mis críticas, insisto, en esta sociedad del privilegio, donde unos pocos gozan hasta el hartazgo, mientras la mayoría vive en la miseria y la desesperación.
Todo esto no se perdona, por el contrario se castiga.

Me consuela el haber atendido a mis pacientes sin distinción de ninguna naturaleza.
Mis colaboradores saben de mi inclinación por los pobres, que viene de mis lejanos años en Jacinto Arauz.

Estoy cansado de luchar y luchar, galopando contra el viento como decía Don Ata.

No puedo cambiar.

No ha sido una decisión fácil pero sí meditada.

No se hable de debilidad o valentía.

El cirujano vive con la muerte, es su compañera inseparable, con ella me voy de la mano.

Sólo espero no se haga de este acto una comedia.
Al periodismo le pido que tenga un poco de piedad.

Estoy tranquilo.
Alguna vez en un acto académico en USA se me presentó como a un hombre bueno que sigue siendo un médico rural.
Perdónenme, pero creo, es cierto.
Espero que me recuerden así.

En estos días he mandado cartas desesperadas a entidades nacionales, provinciales, empresarios, sin recibir respuesta.

En la Fundación ha comenzado a actuar un comité de crisis con asesoramiento externo.
Ayer empezaron a producirse las primeras cesantías. Algunos, pocos, han sido colaboradores fieles y dedicados.
El lunes no podría dar la cara.

A mi familia en particular a mis queridos sobrinos, a mis colaboradores, a mis amigos, recuerden que llegué a los 77 años.
No aflojen, tienen la obligación de seguir luchando por lo menos hasta alcanzar la misma edad, que no es poco.

Una vez más reitero la obligación de cremarme inmediatamente sin perder tiempo y tirar mis cenizas en los montes cercanos a Jacinto Arauz, allá en La Pampa. 6

Queda terminantemente prohibido realizar ceremonias religiosas o civiles.

Un abrazo a todos
René Favaloro

http://argentina.indymedia.org/news/2009/07/680835.php

Y TODAVIA ... ILUSOS SOÑAMOS QUE NOS ESCUCHEN...!!! SI A UNA EMINENCIA COMO FAVALORO LO IGNORARON....!!!

CARTAS PARA LA REFLEXIÓN....


Un hombre que amaba su profesión tal como lo expresa en estas lineas:
“La vocación de médico es la profesión más noble que se puede elegir; no lo digo porque sea médico. Creo que no existe nada mejor que practicar la medicina y ayudar a la gente en los momentos difíciles, como cuando está enferma”.
“Es una sensación infinita: la vocación de médico está dada para aquel que tenga la facultad de entregarse a sus semejantes en un momento muy difícil. Cuando estamos enfermos nos damos cuenta de lo difícil que nos resulta la falta de salud. No existe profesión más digna, más humana, más llena de amor y de amistad, es un sentimiento muy profundo".
Dr. René Favaloro


Sus últimas tres cartas marcan el desgaste y la bronca de un genio harto de luchar contra la chatura que lo rodeaba.
Me pareció importante recordarlas junto a los lectores de DERF.

Primera carta:
A sus allegados

Estoy cansado de luchar y luchar, galopando contra el viento como decía Don Ata.

No puedo cambiar. No ha sido una decisión fácil, pero sí meditada. No se hable de debilidad o valentía.

El cirujano vive con la muerte, es su compañera inseparable, con ella me voy de mano. Sólo espero que no se haga de este acto una comedia. Al periodismo le pido que tenga un poco de piedad.

Estoy tranquilo. Alguna vez en un acto académico en Estados Unidos se me presentó como a un hombre bueno que sigue siendo un médico rural. Perdónenme, pero creo que es cierto. Espero que me recuerden así.

A mi familia, en particular a mis queridos sobrinos, a mis colaboradores, a mis amigos, recuerden que llegué a los 77 años. No aflojen, tienen la obligación de seguir luchando por lo menos hasta alcanzar la misma edad, que no es poco.

Una vez más reitero la obligación de cremarme inmediatamente sin perder tiempo.

Queda terminantemente prohibido realizar ceremonias religiosas o civiles. Un abrazo a todos.

Segunda carta:
Al presidente, Fernando De la Rúa

Estimado Fernando:

Te escribo estas líneas porque nuestra Fundación está al borde de la quiebra. Tenemos emergencias ineludibles que deben solucionarse en los próximos días. Necesitamos alrededor de 6 millones de pesos.

No tengo conexiones con el empresariado argentino. A veces choco con algunos 'peces gordos' como Amalita o Goyo Perez Companc. Por eso, uno de los pedidos que te hice en nuestra última charla era que utilizaras tu influencia para conseguir la ayuda que tanto necesitamos.

En fin, te ruego que influyas para conseguir una donación urgente, creo que es el camino más corto. Perdonáme por el pedido. Te escribo desde la desesperación. Nunca en mi vida estuve tan deprimido.

Con el afecto de siempre...

Tercera carta:
Al Director del Diario La Nación

Estoy pasando uno de los momentos más difíciles de mi vida. La Fundación tiene graves problemas económico-financieros. Se nos adeuda 18 millones de dólares y se hace cada vez más difícil sostener nuestro trabajo diario, que como siempre se brinda a toda la comunidad sin distinción de ninguna naturaleza, con tecnología de avanzada y personal altamente calificado.

Le envío una nota que destaca algunos hechos recientes; vea cómo se me trata en el mundo, en contraste con lo que sucede en mi país. Me refiero a aquellos vinculados al quehacer médico. La mayoría de las veces un empleado de muy baja categoría de una obra social –gubernamental o no- o de PAMI ni contesta mis llamados.

En este último tiempo me he transformado en un mendigo. Mi tarea es llamar, llamar y golpear puertas para recaudar algún dinero que nos permita seguir con nuestra tarea.

Sólo quiero decir que el final se acerca de a poco. No es para que te asustes, pero todo está consumado, y siento que estoy solo en esta sociedad, realmente, de mierda.


René Gerónimo Favaloro - 29 de Julio de 2000

http://www.derf.com.ar/despachos.asp?cod_des=155922&ID_Seccion=18

OTRA CARTA DE FAVALORO




Mientras empuñaba ese revólver calibre 38 y lo apuntaba a su corazón, sabía que una carta al ex presidente Fernando De la Rúa (de la Unión Cívica Radical) "dormía" en un cajón de la Casa Rosada, al igual que el destinatario, que dormía sus conocidas "siestas".

Nunca fue publicada.

Decía así:

"Estimado Fernando:

Te escribo estas líneas porque nuestra Fundación está al borde de la quiebra (...). Tenemos emergencias ineludibles que deben solucionarse en los próximos días. Necesitamos alrededor de seis millones de pesos.

No tengo conexiones con el empresariado argentino. (...) a veces choco con algunos 'peces gordos' como Amalita o Goyo Perez Companc. Por eso, uno de los pedidos que te hice en nuestra última charla era que utilizaras tu influencia para conseguir la ayuda que tanto necesitamos.

En fin, te ruego que influyas para conseguir una donación urgente, creo que es el camino más corto.

Perdoname por el pedido. Te escribo desde la desesperación. Nunca en mi vida estuve tan deprimido. Con el afecto de siempre, René Favaloro".

Después de siete años, De la Rúa aceptó que no leyó la carta a tiempo, pero rechazó las imputaciones sobre falta de apoyo oficial:

"De ningún modo hubo abandono a Favaloro. Al contrario, estábamos encima. Teníamos una relación de mucho afecto y amistad. Fue mi asesor en la Nación y en la Ciudad".

El ex presidente rompió el silencio sobre el plan ofrecido:

"El buscaba una solución integral. Entonces, por indicación mía, se comenzó a evaluar con Héctor Lombardo (ministro de Salud) alguna forma de integración del Estado con la Fundación: "Ese podría ser uno de los problemas, pero no creo que para tomar una decisión tan fuerte", dijo Lombardo. Según trascendió, en algunas de las cartas dirigidas a prestigiosos médicos de todo el mundo, Favaloro pidió que ayudaran a conseguir fondos para el establecimiento.

Confirma esa estrategia el Dr. Néstor Pérez Baliño, entonces subsecretario de Atención Primaria de la Salud y luego presidente de la Sociedad Argentina de Cardiología: "Favaloro me dijo que el Presidente había entendido el problema. Ibamos a estudiar el posible acople y se pensó en crear una comisión de expertos, pero a la semana murió".

La propuesta de De la Rúa sobrevuela un debate aún abierto sobre el papel que jugó el Estado frente al proyecto de Favaloro, quien renunció a ganar dos millones de dólares al año en Estados Unidos para intentar en la Argentina la Medicina de Excelencia, con atención gratuita de indigentes, desde una organización sin fines de lucro.

Favaloro se despidió derrotado: "Es indudable que ser honesto en nuestra sociedad corrupta tiene un precio. A la larga o a la corta te la hacen pagar".

Favaloro, unos días antes de morir, le manda una carta al presidente del diario Nación, con fines personales.

Hoy esta carta es revelada al publico, y dice más o menos así:

".. como se me trata en el mundo en contraste con lo que sucede en mi país. Me refiero a aquellos vinculados al quehacer médico. La mayoría de las veces un empleado de muy baja categoría de una obra social gubernamental ni contesta mis llamados."

"En este último tiempo me he transformado en un mendigo. Mi tarea es llamar, llamar y golpear puertas para recaudar algún dinero que nos permita seguir con nuestra tarea."

Solo quiero decir que el final se acerca de a poco. No es para que te asustes, pero todo está consumado, y siento que estoy solo en esta sociedad, realmente, de mierda."

Con mucho afecto, Rene Favaloro.

http://periodismomedico.blogspot.com/2008/04/otra-carta-de-favaloro.html

SIN PALABRAAASSS!!!... NADA HA CAMBIADO...!!

GRACIAS MADRE


La vida despues de un traplante no es fácil... en ningún lado esta escrito... y mucho menos cuando se debe convivir con un par de la misma sangre que también ha sido trasplantado...

Se hace duro y dificil el camino... más ... cuando la soledad se instala ... queda un solo refugio ... la Fé... la Fé y sus misterios que llena vacíos... que promete y cumple desde su esencia divina.. es ahí que esa angustia y ansiedad que es convocada por los imprevistos... imprevisible pero esperables... se disipan

Es nuestro caso... en que cuando creíamos... los tres ... mis hijos y yo... que las tinieblas de la noche oscura del dolor se instalaría en nuetras vidas... emergió la luz de la Esperanza... bajo la advocación de la Inmaculada Madre del Divino Corazón Eucaristico de Jesus y nos llenó de Luz... y Paz ... que hoy nos permite... vivir con calma y armonía ... estos senderos que no sabemos donde nos dirigirán... es una Paz que nos sorprende... más nos colma de gozo y alegría... y no por que no nos sucedan aconteceres complejos y atemorizantes ... sino por que confiamos plenamente que lo mejor siempre está al llegar...

Despues de dias bastantes dificiles hoy nuevamente ... alzamos nuestra mirada hacia al cielo y enunciamos un GRACIAS MADRE POR TU PROTECCIÓN...!!!

Gla

lunes, 22 de junio de 2009

¿QUE SIGNIFICA SER SOLIDARIO...?????




¿Qué significa ser solidario?

A la luz de las palabras, significa adherir o asociarse a una causa; ser responsable por las obligaciones contraídas entre personas. La palabra conlleva el sentido de solícito -poner en movimiento una acción-; de solidus -verdadero, perfecto, total-; de solidatus -consolidado en ambos sentidos- y de solidationes -fundaciones o fundamentos-.

A la luz del Evangelio, ser solidario significa hacer propias las necesidades del otro; sentirse comprometido y actuar por el prójimo, soldando, haciendo una las necesidades o voluntades de dos o más personas. Para que se cumpla esta condición, es necesario primero que ambas partes se pongan en el lugar del otro, y en el extremo, se nieguen a sí mismos, al ser y actuar, por y para el otro, haciendo propia la situación ajena; y transformando así la relación en algo perfecto, pleno y verdadero, en función del amor y del plan de Dios. Vemos claramente que en el auténtico sentido cristiano, puede haber solidaridad sólo si la acción nace de la caridad, la cual le brinda los beneficios y plenitud de alcances que otorga el amor.

Ser solidario: Una exigencia natural.

De acuerdo al pensamiento cristiano, y por ser la verdadera solidaridad “hija” del amor, exige a la conciencia. Quien no dispone de plena conciencia de sus actos, difícilmente puede ser solidario, y lo que realiza es “una caricatura de la solidaridad” según las gráficas palabras del Padre Hurtado.

Por nacer de la sana conciencia, ella es una exigencia ética natural. Esto significa que no es posible acceder a una plenitud de vida -o lo que es lo mismo, a la realización personal-, si no se acepta a la solidaridad como a una parte integral de la personalidad humana. Ella no es un mero asunto de generosidad, con la cual se la suele confundir, sino de realismo y de conciencia ante las condiciones naturales de la existencia humana.

¿Es solidaria la filantropía?

La filantropía y la beneficencia son formas de actuar muy loables, necesarias y oportunas, pero esporádicas, y donde los alcances del compromiso adquirido son siempre limitados a la voluntad del benefactor y no del necesitado. La filantropía y la beneficencia conllevan una forma positiva de actuar, más, frecuentemente, se manifiestan con aires de superioridad y un tanto egocéntricas. Implican una actitud de “sentirse bueno”, la cual es contraria a la realidad que debe imperar en un católico, quien, consciente de su realidad de pecador, debe actuar frente a los recursos de su propiedad con justicia, como un administrador de bienes cuya función es principalmente social; se debe al prójimo... y no a la inversa. Ser católico nunca ha sido lo mismo que decirse católico; ser miembro de la Iglesia de Cristo y decirse cristiano por una filiación y el cumplimiento de algunas normas elementales, dista mucho de ser un auténtico cristiano. Y el mundo necesita cristianos, necesita católicos auténticos; y evangelizar prioritariamente a aquellos que dicen serlo y no lo son, ya que causan gran confusión y mayores daños al Reino de Dios.

Es indispensable aclarar que la filantropía y la beneficencia son bienes necesarios y dignos de mérito, pero no por ello se las debe confundir con ser solidario, una acción pura y plena en sí misma, que conlleva la idea de permanencia, de constancia, de compromiso infinito... de hacer todo lo posible y que esté a nuestro alcance para atender las necesidades de otro, como propias; lo cual únicamente se puede ver y comprender a la luz del amor de Dios.

La opción humana: Despertar espíritus solidarios.

Habitualmente estamos enfrentados a diversas campañas de “solidaridad” y a sus esfuerzos publicitarios por parte de nuestra sociedad; Iniciativas estas, que son extremadamente necesarias y deben ser atendidas a cada momento, pero tengamos claro que jamás ellas serán una solución definitiva, plena, efectiva y eficiente, para quienes son su objetivo.

Necesitamos con urgencia hacer comprender a todos los miembros de nuestra sociedad, que la solidaridad está ligada al grado de conciencia que tengamos sobre la vida misma. No es un asunto de los poderosos, autoridades, empresarios, adinerados, etc., prueba de lo cual es que el poder cambia continuamente de manos, y las formas de actuar son muy similares frente a circunstancias similares. Esto es un asunto de cultura social y de humana conciencia social, lo que debe ser atendido a todos los niveles de la sociedad.

La solidaridad es mucho más que “sentirse bueno” o “sentirse mejor” por alguna acción puntual, se refiere a un aspecto esencial del ser auténtico, de ser uno mismo, de aceptar nuestra identidad y realidad donde ninguno de nosotros “es”, sino en la medida de nuestra relación de compromiso con los demás. Nadie puede ser -comprendido como identificarse a sí mismo frente a la existencia-, sin previamente haber adquirido la conciencia de lo único auténticamente propio que disponemos: nuestra libre voluntad y capacidad de amar, de darnos a otros seres por otros seres, de identificar e interpretar sus necesidades como propias, y atenderlos con la urgencia, perseverancia y la dedicación que otorgamos a las propias necesidades.

Mientras no comprendamos que sólo en el prójimo podemos ver el reflejo de nuestra verdadera identidad, jamás aprenderemos el sentido de la solidaridad, del compartir, o de la compasión; y así, mientras permanezcamos en este mundo, jamás será posible que comprendamos el maravilloso significado de la Voluntad de Dios y el prolífico sentido de la auténtica misericordia.


Eduardo Armstrong
http://es.catholic.net/empresarioscatolicos/436/1027/articulo.php?id=23628

domingo, 21 de junio de 2009

DESDE MI SER....


Mi reflexión apunta a cada uno de aquellos que habremos de jugar un rol ante este desafío, en un intento de sentir en lo íntimo de mi ser, lo mismo que hará vibrar la profundidad de la conciencia de cada uno de ustedes. Les pido entonces, que acepten esto que pretendo expresarles como la revelación de una confidencia que, a la vez, es casi una oración profana.
Pienso en el medico que habrá de decidir, casi siempre con urgencia, si el donante esta vivo o esta muerto, y me apiado de él. Es quizás más de lo que podemos exigir a un ser humano. Por eso pido por él, no tanto por el médico, sino más bien por el hermano enfrentado con dilemas que exceden largamente su dimensión profesional.
Pienso en el enfermo que necesita un órgano, y en sus familiares; en cómo será el tiempo de espera, cuál habrá de ser la calidad de ese tiempo de dependencia del prójimo que quiera compartir con ellos la aventura de la vida y de la muerte. Y pido por ellos. Pido por que si se salva esa vida, sea dedicada a completar el aprendizaje que este transito terrenal nos propone. El donante, ya en otra dimensión, recibirá de este modo el mejor homenaje.
Pienso en el donante, y admiro su coraje. Y reverencio su fe en la Ciencia. Pido que no sea defraudado; no hay pena capaz de saldar los delitos contra el alma.
Pienso en el indeciso. Pido respeto para él, porque nadie tiene derecho a cuestionar lo que cada uno decide hacer con su cuerpo, con su vida y con su muerte.
Pienso en el indiferente. No me siento capaz de censurarlo, quizás porque estoy convencida de que hay un tiempo para todo. Por eso pido por él paciencia y comprensión.
Pienso en los investigadores científicos. Y también pido por ellos, para que no dejen de buscar hasta encontrar la manera de que no sean necesarios los transplantes; aunque esta invocación parezca un contrasentido. En esencia, lo que estoy pidiendo es cada vez más luz para las mentes esclarecidas, para los espíritus tenaces y para los corazones desbordantes de amor de nuestros hermanos investigadores; siento desde mi fe, que no puede estar lejano el día en que la ciencia nos asombre una vez más con un nuevo avance en la preservación de la vida, que haga de esta maravilla de los transplantes una honrosa memoria en el archivo de nuestra estirpe.
Pienso en Dios, en el Dios que cada uno tiene, a veces a pesar suyo. Y a Él le pido todo lo que pido para cada uno de nosotros. Luz, mucha luz para todos, especialmente para acelerar la fuerza incontenible del amor que, en última instancia, es el sentimiento que hoy me impulsa a compartir esta inquietud con ustedes.

http://www.hechizos.info/articulo_desdemiser.html

miércoles, 17 de junio de 2009

“A través de sus órganos, mi esposo sigue dando vida”




jueves, 18 de junio de 2009


Hace poco más de un mes, Luis Rafael estaba organizando el cumpleaños de quince de su nieta junto a su mujer, cuando sufrió un ACV (accidente cardiovascular) hemorrágico que le provocó la muerte. Pese al dolor y lo repentino de la situación, Ana y sus cuatro hijos lo consensuaron y decidieron donar los riñones. También existía la posibilidad de dar las córneas, “pero mis hijos se opusieron por lo que implican simbólicamente los ojos”, acota.

Aunque es una persona muy creyente, que prioriza la solidaridad y el respeto por los demás, Ana no se hubiera animado a tomar la decisión, si no fuera por una charla que mantuvo con su esposo días antes del accidente.

“Estábamos conversando sobre el tema y coincidimos en que era una lástima no poder ser donantes debido a nuestra edad. Después me enteré de que sí existía esa posibilidad con algunos órganos y le comenté del diálogo a los míos”, confió Ana, quien tiene 10 nietos.

Hoy, con un poco más de distancia, la mujer asegura que volvería a tomar ese camino. Su única duda era cómo iba a reaccionar la familia directa de Luis, pero su temor desapareció cuando una hermana le dijo que ése había sido el mejor broche de oro. “Entonces me quedé tranquila, sus palabras me dieron la paz que necesitaba”, agrega.

Si bien el Incaimen resguarda la identidad de los donantes y receptores para evitar confusiones, Ana sostuvo que con el tiempo le gustaría conocer a algunas de las personas que recibieron los trasplantes. “Yo sé que él ya no está, pero también somos conscientes de que a través de sus órganos sigue dando vida. Y eso nos hace sentir mejor”, argumentó la mujer del barrio Villa Nueva.

Ana Petrisan - Esposa de Luis Rafael

http://www.losandes.com.ar/notas/2009/6/18/sociedad-430438.asp

“No podíamos permitir que tanto amor se perdiera”



jueves, 18 de junio de 2009


Cuando Facundo nació, los médicos le dieron tres horas de vida. Vivió ocho años, gracias a la voluntad y el cariño que tanto él como su familia pusieron para mantenerse juntos. Un tiempo antes de partir en abril de 2003, le hizo saber a su mamá Laura que quería ayudar a vivir a otras personas. Por eso, cuando llegó el momento, su familia supo lo que tenía que hacer y ese gesto dio vida a cinco argentinos. “Tanto amor no se podía perder”, resume su papá, Enrique Luján.

El pequeño padecía de un tumor cerebral, que le producía hidrocefalia. “Vivía con riesgo de muerte, pasaba períodos en coma. Facu entraba a terapia tres veces al año y nosotros con él”, cuenta Enrique. Por ser testigos de esta lucha, los médicos nunca les plantearon la posibilidad de una ablación. Fue la familia quien entonces pidió que Facundo fuera donante múltiple. Horas después, un niño que estaba internado en Buenos Aires con pocas posibilidades de vida, recibía un trasplante de hígado.

“Creo que son personas elegidas para ese momento, tanto el donante como quien recibe los órganos. Si nosotros no cumplíamos su voluntad, le hubiéramos quitado la posibilidad de trascender lo físico”, señala emocionado. Aunque los recuerdos pesan; Enrique, Laura y su hijo Nahuel prefieren hablar del tema porque están convencidos de que la desinformación es el mayor obstáculo para la donación de órganos.

“Hay mucho temor infundado. ¡Si la gente supiera el complejo proceso que se pone en marcha con una donación y el respeto con que se manejan los profesionales!”, señala. Ellos ya habían aceptado la cirugía y de todos modos los médicos los llamaron tres veces a su casa para confirmar la decisión.

Enrique Luján - Papá de Facundo

http://www.losandes.com.ar/notas/2009/6/18/sociedad-430437.asp

lunes, 15 de junio de 2009

NICOLAS BRINGAS... UN PROMOTOR DE LA VIDA...!!!

DONÁ LOS ORGANOS. DONÁ VIDA.



17/07/08
Alguien busca lo que tu tienes; alguien tiene lo que tú buscas; es la interdependencia que Dios ha querido que haya entre los hombres; no somos independientes unos de otros; todos dependemos de todos, todos estamos para todos, todos servimos para todos.
Si no todos servimos para todo, sí todos servimos para algo; y, si no todos podemos ser útiles a todos, sí que todos podemos ser útiles para alguno; de ahí que no nos veamos libres del servicio a la comunidad, por más limitadas que sean nuestras fuerzas y relaciones humano-sociales.
Alguien busca lo que tú tienes y, en consecuencia, lo puede recibir de ti; y tú estás obligado a dárselo. Alguien tiene lo que tu buscas; y, por lo tanto, de él lo puedes recibir; y él estará dispuesto a dártelo, si tú estás dispuesto a pedírselo, dándole lo que tu tienes.
Da, si quieres que te den; pero da, no porque esperas que te den, sino por el simple gesto de dar, porque valoras a aquel a quien das y te das; porque sabes que él necesita de ti. Dios da y no espera nada de su criatura; imítale.

Alfonso Milagro.

Hoy los que necesitan son: Victoria, Ia, Josefa, Miguelito, Emiliano y muchos más.

Doná los órganos. Doná Vida.

Hay 5436 personas en lista que esperan del mejor gesto, la donación de órganos.




SI PASO Y NO DEJO HUELLA... PARA QUE PASO????



4/06/09
Hola a todos, pido perdón antes que todo, porque hace mucho que no renovaba el Fotolog.
Les cuento que ya hace un año que estoy trasplantado y me siento tan bien que parece un sueño, todo anda de maravillas y con viento en popa gracias a Dios, mi donante y la vida. También gracias a mi vieja querida y mis hermanos y mi viejo, a todos mis familiares: tíos tías, primas, primos, abuelas. A mis amigos y compañeros que me re bancan y me cuidan.
No nos olvidemos que la donación de órganos logra esto como lo hizo en mí. Logra salud, logra mas tiempo de vida, logra felicidad, aliento y ganas de seguir luchando y viviendo. Salva vidas y las convierte en felicidad. El trasplante no es un camino fácil, pero todo lo bueno que tiene lo hace maravilloso.
Lo mejor que uno puede hacer en vida es donar los órganos, para que cuando nos toque partir prolonguemos algo nuestro en alguien que de seguro lo va a saber aprovechar, porque sabe lo que es pasarla mal con su problema de salud.
Doná los órganos y hace felíz a un promedio de 7 personas.
La vida es simple, la vida es digna de ser vivida, agradeciendo siempre a lo más mínimo. Eso limpia el alma y te hace cada vez mejor persona. Siempre hay que ver lo positivo, gracias a esto se contruye mejor una base para todo lo demás.
Saludos a todos y pronto seguiré renovando este Fotolog.
El que quiere se puede sumar al grupo de Donación y trasplante de órganos que hice en Facebook. Les dejo el link:
http://www.facebook.com/posted.php?id=1599666367&share_id=107981625940&post_id=107981625940&comments=#/group.php?gid=75355033083
¡Hasta la próxima! Nico.



Nicolás Bringas... un cordobés... un joven que apostó a la vida... que tengo el orgullo de conocer... que lo abracé con la fuerza de esos seres que sabemos compartimos el mismo camino... camino de la Fé y la Esperanza...en la lucha por la vida... Tuvo su oportunidad y desde sus diferentes espacios... promueve la importancia de ser DONANTE DE ORGANOS...para que los que han quedado esperando tengan la misma oportunidad que él...

Su Fotolog es http://www.fotolog.com/nfb033
Su espacio en Face Book es el grupo de Donación y trasplante de órganos cuyo link es http://www.facebook.com/posted.php?id=1599666367&share_id=107981625940&post_id=107981625940&comments=#/group.php?gid=75355033083

Gracias Nico... y gracias a tu madre Alejandra... me siento muy feliz de contarlos entre mis afectos... y tus aportes tendrán siempre un espacio este lugar de los Sueños y las Eperanzas...

Gla

domingo, 14 de junio de 2009

UN TESTIMONIO DE ESPERANZA PARA MIS HIJOS... Y PARA MUCHOS MAS...

REPORTAJE
Supervivientes
Plusmarquistas del trasplante




Iban a morir. Tenían los días contados. Los órganos vitales de un donante les salvaron en el último momento. Los médicos les dieron una esperanza de vida limitada, pero la han pulverizado. Éstos son los españoles con más años de vida después de haber sufrido un trasplante. Ellos sí que hacen historia cada día.

Antonio Nadal, de 50 años, y Susana Javaloyes, de 37, son conocidos, paisanos y residentes en Alcoy (Alicante). Se llevan 13 años, casi una generación, pero en realidad son coetáneos. Dos adolescentes. Susana cumplió 15 años el pasado 10 de enero. Antonio acaba de tirar la casa por la ventana para festejar su mayoría de edad hace dos semanas, el 20 de julio. Esos días, hace esos años, volvieron a nacer en dos quirófanos de Londres y Burdeos.

Entraron condenados a muerte. Sin resuello. Sus pulmones, destrozados, estaban a punto de expirar. Un trasplante les devolvió el porvenir que una grave enfermedad genética –a Antonio– y un síndrome tóxico producto de una trágica negligencia empresarial –a Susana– les negaba. Nadal recibió los pulmones y el corazón de un chico inglés de 20 años muerto a lomos de la moto que guiaba sin casco. Javaloyes, los pulmones de una mujer francesa fallecida a los 35. La suya fue una huida hacia adelante. La clase de viaje sin retorno que sólo emprenden quienes no tienen nada que perder.

A principios de los noventa, las expectativas de los trasplantes de pulmón eran poco menos que nefastas. Desde que en 1986 los doctores Patterson y Cooper, de la Universidad de Toronto (Canadá), documentaron la técnica en The New England Journal of Medicine, sólo unas cuantas personas se habían sometido en tres o cuatro hospitales del planeta a la que aún sigue siendo la intervención más comprometida del órgano más delicado de todos los susceptibles de ser trasplantados. De ellas, sólo unas pocas seguían vivas el 20 de julio de 1990, cuando Antonio Nadal entró por su pie en el hospital Harefield de Londres un rato después de que le sonara en plena Exhibition Road el busca que le avisaba de que había un donante. El panorama no había mejorado mucho el 13 de enero de 1993, cuando Susana Javaloyes, en coma por lo que luego se llamó síndrome Ardystil, fue trasladada contrarreloj desde la UVI hasta el quirófano del hospital Xavier Arnozan de Burdeos mientras llegaban en avión sus pulmones de repuesto. Ya se verá cómo acabaron Nadal y Javaloyes esperando un milagro a pecho descubierto tan lejos de Alcoy.

Ambos sabían lo que hacían. Eran muy jóvenes para morir –Antonio tenía 32 años; Susana, 22–, pero no tanto como para ignorar sus opciones. Los médicos no se habían pillado los dedos. Ni mordido la lengua. Tiraron de datos. “El 74% sigue vivo a los dos años del trasplante”, le dijeron a Antonio. “Igual puedes morirte en la operación, que de rechazo al mes, al año, o durar 10, con suerte”, informaron a Susana. No eran agoreros. Nadie había durado tanto tras un trasplante pulmonar. Entre otras cosas, porque no hacía tanto que se practicaban. Una década. Una miseria para una persona joven y sana. Una eternidad para un enfermo desahuciado.

El caso es que Nadal y Javaloyes siguen aquí. Contra todo pronóstico. Antonio es, probablemente, el hombre vivo más longevo tras un trasplante pulmonar. Rafael Matesanz, director de la Organización Nacional de Trasplantes y autoridad mundial en la materia, sólo conoce un caso de mayor supervivencia. Una británica de 67 años que sigue viva después de ser trasplantada en 1988 en Londres.

Susana también ha batido récords públicos y, sobre todo, privados. Nunca pensó que llegaría a los 40, y su cercanía comienza a cobrarle ciertos peajes. “Me va a hacer falta un lifting, quién me lo iba a decir”, bromea. Javaloyes, como Nadal, como los demás trasplantados de corazón, hígado, intestino y riñón que cuentan aquí su vida, lleva la procesión por dentro. Son campeones de supervivencia, sí. Hacen historia cada día. Pero el miedo es libre. Y la esperanza también. Debe de ser cierto que la tierra imprime carácter. Lo dicen los paisanos Antonio y Susana.
Tienen más moral que el alcoyano.

EL BUSCAVIDAS



–I want speak with the sister Duncan, please.

Antonio Nadal no tenía ni idea de inglés aquel día de 1988 en que se armó de valor y de un diccionario Collins, cogió el teléfono de su casa de Alcoy y llamó al Bronton Hospital de Londres. El que estudió en el colegio se le había oxidado ya a este ingeniero de 30 años que había pasado prácticamente de alumno a profesor de la Universidad Politécnica de Valencia. El inglés de la física no entiende de los verbos auxiliares ni las fórmulas de cortesía que rigen en el protocolo telefónico británico. Pero el miedo que impulsaba a Nadal a hacer aquella llamada no era precisamente al ridículo. Le iba la vida en ella.

Estaba en las últimas y lo sabía. La fibrosis quística que le diagnosticaron a los 19 años en el hospital La Fe de Valencia le tenía contra las cuerdas. Nadal sufre la alteración cromosómica Delta F-508, de infausto pronóstico en la época. Sus genes anómalos provocan secreciones muy espesas que afectan al aparato digestivo y respiratorio. A esas alturas, las mucosas habían arrasado sus pulmones. Las infecciones le dejaban sin aliento. Le habían prescrito oxígeno las 24 horas y, aunque este “rebelde tranquilo” se sublevaba y continuaba con sus marchas por el monte y sus clases de ingeniería mecánica, ya se veía quién iba a ganar el pulso. En La Fe no le dieron alternativa. Un médico del Ramón y Cajal pronunció una palabra: trasplante –“me acojonó muchí¬simo”– y le puso en contacto con José Antonio Lasheras y Raquel Pozas. Este matrimonio ya había visto morir a dos hijos jóvenes y conocía la limitada oferta de últimas esperanzas para su mal. Le dieron un teléfono y un apellido inglés: Duncan. Faltaban aún un par de años para que en España se empezaran a abordar los trasplantes pulmonares. Demasiado para Antonio. Así que se buscó la vida por su cuenta.

“Mi trasplante lo moví yo”, dice hoy ante un café bombón en La Placeta, el bar donde desayuna cada día antes de dar sus clases en el campus de Alcoy. “La ventaja de ser enfermo terminal es que no quieres morirte. Sabía que lo mío era mortal, pero estaba convencido de que salía de ésta”. El caso es que la enfermera Duncan le entendió. Le pasó con la neumóloga Margaret H. Hudson, que le citó en su consulta con una primera exigencia: mejorar su inglés. Pero para Antonio era más urgente hacerse con un impreso. “El E-112, que autoriza el tratamiento en el extranjero financiado por la Seguridad Social, yo no podía pagarlo”. Peleó: “hubo médicos y funcionarios que me dijeron que para qué me emperraba, si me iba a morir igual”. Y lo logró. Pidió la baja en la Universidad y se plantó en Londres. Iba con su madre, Amparo Gisbert, una alcoyana de armas tomar que dejó su alpargatería –Calzados Nadal– a cargo de su marido y su otra hija y acompañó a su primogénito en la aventura de su vida.
Hudson fue explícita. Si se quedaba en Inglaterra podía entrar en el programa de trasplantes cardiobipulmonares –dos pulmones y corazón en bloque– que realizaba el Hospital Harefield, un santuario donde un equipo internacional de eminentes cirujanos dirigidos por Maddfi Yacoub –“un egipcio que se hace célebre en Gran Bretaña tiene que ser bueno de cojones”, avala Nadal– intervenía a la desesperada al goteo de desahuciados de todo el mundo que acudía allí en busca de su última oportunidad.

Antonio se quedó. Entró en el nivel 1 de los tres que contempla la lista de espera británica. Llevaba casi dos años viviendo de alquiler en Londres –“la colonia española nos ayudó mucho”– cuando el 19 de julio de 1990, a media tarde, le sonó “el bleep” en plena calle: tenía dos horas para presentarse en el hospital, había un donante para él. “Me cagué vivo”, resume el aludido. Entró a pie en el Harefield –“significa campo de batalla, qué menos”– ante el pasmo de los celadores. “Les dije que venía por un trasplante y preguntaron por el enfermo. Cuando les dije que era yo, me querían matar por ir sin la mochila del oxígeno”. Nadal sabía lo que le esperaba. Lo había visto dos veces en vídeo: una partida de dominó a todo o nada. Le iban a sacar sus pulmones y su corazón para ponerle a cambio los de un muerto y, a la vez, iban a recolocar su corazón sano en el pecho de otra persona a la que acababan de quitarle el suyo destrozado. “Por eso se llama técnica del dominó: consiste en cambiar unas fichas por otras en la misma partida”.

Doce cirujanos, once horas de intervención, un ballet endiablado. Dos milagros en cadena. Dos madres en la sala de espera. “Your son, my daughter”, le dijo una señora a Amparo Gisbert llevándose la mano al corazón. No hacía falta saber inglés para entender que el corazón con que nació Antonio iba a empezar a latir en el pecho de una chica escocesa. “Luego, ella no quiso conocerme, ojalá siga viva”, dice hoy el receptor-donante. El trasplante de Antonio fue un éxito. A los diez días le dieron el alta. Pero él no se quería ir. “Estaba aterrado. Soy ingeniero, la operación la comprendía perfectamente: era una cuestión mecánica: quito, pongo, empalmo; pero el rechazo de tu organismo al cuerpo extraño que le has metido está fuera de control. Me convencieron midiéndonos el oxígeno a la enfermera y a mí: estaba mejor yo”, se justifica el probable plusmarquista mundial de supervivencia tras un trasplante pulmonar.

Una suerte que el que fuera un día “católico, apostólico, alcoyano” y hoy se confiesa “creyente descreído” no se explica del todo. “Me pusieron el motor de un chaval de 20 años, material de primera, tuve buenos órganos, buenos médicos y supongo que buena suerte”. Esa que no tuvieron el vasco Arturo, ni la guapísima italiana del Veneto, ni todos los demás amigos de Harefield que murieron más temprano que tarde a causa del temido rechazo que él ha logrado esquivar de lejos.
“Antonio tiene unas pruebas funcionales de un varón de 50 años sano. No ha tenido ni un ingreso hospitalario, es un caso único”, certifica Pilar Morales, la neumóloga que revisa cada seis meses sus pulmones. Eso sólo desde que Nadal, que acudía a Londres a revisión, tuvo a bien pasarse por La Fe e informar a los doctores de que llevaba una década trasplantado, vivo y coleando en Alcoy. Desde 1990, los equipos de La Fe, en Valencia; Vall D’Hebron, en Barcelona, y otros cinco en España realizan trasplantes pulmonares –185 en 2007– sin salir del país, pero ninguno de sus pacientes ha llegado a celebrar su mayoría de edad trasplantado, como Antonio hace dos semanas.

“Volví a nacer en Londres”, reconoce este “hijo de la Transición” culto, irónico y locuaz, capaz de reírse de su sombra. Un tipo solitario para el que la felicidad consistía en tomar un plis-play –licor de café con cola– oyendo a Pink Floyd acodado en la barra del Buho, legendaria discoteca alcoyana que jamás le vio bailar. Pero eso fue antes de Harefield.

“De enfermo, todo está planificado y pautado, luego quieres beberte la vida a tragos, y poco a poco aprendes a vivir al día”, dice Antonio mientras empuja con una cerveza seis u ocho de las 20 o 30 cápsulas de enzimas pancreáticas que toma diariamente además de la medicación antirrechazo. El trasplante no cura la fibrosis, y su páncreas sigue sin absorber bien las grasas. Los pulmones, sin embargo, no evidencian el zarpazo del mal. “Hay pocos enfermos de fibrosis quística tan mayores. Antonio es un enigma, un campo de estudio privilegiado”, dice Morales. Él, por si acaso, no ha perdido el tiempo. En noviembre nace su segundo hijo. No quería niños, pero Dolores, la mujer que se enamoró de él mucho después de que volviera a nacer, sí. Cedió y ahora es un padrazo. Aspira a enseñarles a sus hijos el mundo. “Un superviviente es alguien que se adapta, ¿no?”.

A POR LOS CUARENTA



–¿Sube, señora?
Susana Javaloyes casi se desmaya cuando aquel crío le ofreció amablemente el ascensor. Le había llamado de usted y señora. A ella, una chica que nunca iba a llegar a vieja. Eso al menos le habían dicho los médicos, sin decírselo, cuando le trasplantaron dos pulmones horas antes de que los suyos, deshechos por la fibrosis galopante que le provocó el síndrome Ardystil, dejaran de darle aire. Pero eso fue hace 15 años. Tres lustros. Y desde entonces Susana se ha hecho mayor.

“No pongas mi edad, que me da vergüenza”, insiste Javaloyes sin caer en la cuenta de que cualquiera que teclee su nombre en Google puede enterarse al instante de su vida y milagros. Del milagro de su vida, más bien. De cómo una chavala de 21 años que no había fumado en su vida acabó en coma terminal tras envenenarse los pulmones con las sustancias que usaba ilegalmente la fábrica textil donde había trabajado tres meses. De que otras cinco chicas y un operario ya habían muerto por la misma causa cuando la Generalitat de Valencia, acuciada por la alarma social, resolvió trasladarla en helicóptero desde el hospital La Fe de Valencia hasta el Xavier Arnozan de Burdeos y rogar para que surgiera un donante compatible en 72 horas. El equipo de neumólogos y cirujanos de La Fe ya había realizado varios trasplantes pulmonares, pero las autoridades sanitarias, en una decisión que aún hoy lamentan los facultativos valencianos, apostaron por la mayor experiencia del centro francés. Cualquiera puede ver en la portada de este periódico, la foto de Susana recién trasplantada el 23 de enero de 1993, celebrando su 22º cumpleaños encerrada en la burbuja de aislamiento de Burdeos. Vivita y respirando con sus pulmones de segunda mano.

“Estoy viviendo de más. Me dieron 10 años y aquí sigo, haciendo historia. Mi trasplante debía de haber caducado y yo tendría que estar muerta, de hecho, he enterrado a muchos amigos trasplantados que llevaban una vida infinitamente más sana y ordenada que yo, pero está claro que cuando te toca, te toca. A mí aún no me ha tocado, y punto pelota”. Susana paga la suculenta porción de coca boba alicantina que va a merendarse e invita a café en su casa. Jura que come siete veces al día –“bocadillos, pizzas, bollos”– y no engorda un gramo. Qué más quisiera ella. Así le quedarían mejor los vaqueros Dolce & Gabbana y el cinturón y el bolsazo de Gucci que lleva esta tarde. “Me chifla la moda, tengo un novio milanés y hay que estar a la altura. Pero ahora que puedo comprar modelitos auténticos, estoy tan hecha polvo que la gente cree que son de los chinos”, se ríe.

La pérdida de peso –“efecto de la medicación antirrechazo, que acelera el ritmo intestinal y dificulta la absorción de nutrientes”, según Pilar Morales, la neumóloga de La Fe que trata a Susana– es sólo uno de los peajes que paga. Las píldoras que toma para que su organismo crea que sus pulmones son suyos de nacimiento dejan a cambio a sus defensas fuera de combate. Expuestas a infecciones inofensivas que pueden ser fatales.

Fue uno de esos virus de poca monta el que estuvo a punto de llevársela por delante en 1997. El rechazo no es, como puede pensarse, un ataque que fulmina al trasplantado, sino un deterioro paulatino del órgano nuevo que limita su capacidad. Desde entonces, Susana mantiene una situación de “rechazo crónico, con una función pulmonar alterada en grado moderado-severo que le permite hacer una vida normal”, explica la doctora Morales. En ese sentido, Susana está en el peso ideal. Cuarenta kilos en 1,67 metros de altura es estar demasiado delgada para llenar los pantalones, pero si engordara mucho más, a sus pulmones les costaría oxigenar su ritmo de vida.

Porque Javaloyes no para. “Sólo mis padres y yo sabemos lo que he sufrido, nunca me ha gustado llevar la pancarta de trasplantada. Tengo temporadas buenas, regulares, malas y fatales; pero cuando estoy bien no perdono una. Yo me lo he bailado, me lo he bebido y me lo he comido to-do, hija mía”, silabea significativamente. “Pero ya no soy la que era. Ya no cierro las discotecas. Alguna noche, incluso, le digo a mi novio que estoy cansada y que si lo dejamos para otro día. El cuerpo ya no aguanta lo mismo. Debe de ser la edad”.

Susana sólo supone que está madurando porque no sabe qué diablos es eso. No contaba con ello. Era algo que les sucedía a los demás. A sus amigas del colegio, que se fueron ennoviando, casando y desapareciendo del mapa. A sus hermanas, que la han hecho tía de dos niñas. A los novios que abandonó y que luego le han ido presentando a sus mujeres e hijos. Pero a ella no. Hasta hace poco, mañana era el futuro que se marcaba cada noche. Nunca quiso hacer planes. Para qué. Iba a vivir rápido, morir joven y dejar un flaco cadáver. Pero los años han ido pasando y un día hizo cuentas. Después de mañana viene pasado mañana, y el otro, y la semana que viene, y el año próximo. Si no para ella, sí para los suyos. Y tomó algunas decisiones.

“Hasta ahora he vivido sólo para mí, quizá por despecho. Yo no estaba enferma, me arrancaron la vida de cuajo y me robaron el futuro en un trabajo de mierda por el que aún me deben dos semanas de sueldo”, explica. “Sigo sin querer dejar viudos ni huérfanos, pero llegas a una edad en la que tienes que empezar a pensar en la gente que tienes alrededor”. Por eso, hace cinco años, se fue a Milán a vivir con su novio, Marco, un químico italiano al que conoció una noche de marcha en Benidorm. La doctora Morales le dio su bendición facultativa: “Tenía la decisión tomada, y vino a pedirme que les quitara el miedo a sus padres y, de paso, a ella misma”, recuerda la neumóloga. “La existencia de Susana está condicionada por el trasplante, ella es consciente y sabe que todo tiene un final, pero tiene que vivir. Creo que está sentando la cabeza, buscando una estabilidad y un futuro que ella misma se negaba a plantearse”, dice quien se ha convertido en íntima amiga de su paciente después de 15 años aliviando sus fatigas.

Morales considera “un privilegio personal y profesional” asistir a la madurez y, “sí, ojalá”, al proceso de envejecimiento de una de las trasplantadas pulmonares más longevas del mundo. La doctora confía en que la supervivencia de Susana –y de Antonio Nadal, y de todos sus demás enfermos trasplantados– le alcance para beneficiarse del hallazgo de inmunosupresores más potentes y con menores efectos secundarios que los que ahora la mantienen viva y pueda morirse de vieja.

Mientras, Susana apura la coca, que no la sopa boba. Cuando, en noviembre de 2007, cobró la indemnización que le asignó la sentencia del caso Ardystil se afanó en cumplir escrupulosamente con todas sus promesas. Les pagó un crucero de lujo a sus padres, se hizo con un buen surtido de modelazos en Milán y se compró un deportivo.

Hace año y medio volvió a Alcoy para quedarse. Sus padres y su novio le han hecho “la envolvente”. Marco ha cambiado el laboratorio por la cocina del negocio de comida para llevar que han abierto “con vistas al futuro”.

¿No era ésa la palabra prohibida? “Claro que tengo miedo a la muerte, pero ya no vivo pensando que me voy a morir mañana. Si he llegado hasta aquí será porque soy más fuerte que este cuerpecillo mío que ha pasado tanto. Tengo locos a los médicos, soy como un trofeo para ellos, por eso voy a donar mi cadáver a la ciencia. Que investiguen todo lo que quieran. Algo tendré. Pero voy a seguir dando guerra hasta que me llegue la hora”.

Mónica Cubas. Récord español de supervivencia a un trasplante de hígado.



A los seis años se le hinchó la barriga y su piel adquirió un tono amarillento. "Parece ser que fue un virus... El caso es que tenía cirrosis". Tres años más tarde viajó desde su Tenerife natal para ingresar en el barcelonés hospital de Vall d'Hebron. "Era octubre de 1985 y los médicos me dijeron: 'Te vamos a curar". Doce horas de quirófano. Tercer trasplante infantil de hígado realizado en España. "Ya en la UCI comprobé que se me iba el color amarillento". Vuelta a Tenerife. Medicación contra el rechazo del nuevo órgano. "A los 21 necesité otro trasplante. Hoy mantengo revisiones cada dos o tres meses. Siempre queda una duda: ¿y si vuelve a pasar? Intento distraerme estudiando, a ver si acabo Arquitectura. ¿Proyectos? Trabajar, ser normal, una mujer de 32 años. ¿Hijos? Los médicos dicen que puedo tenerlos, pero mi pareja y yo aún no nos lo planteamos".- PEDRO PERIS

De mayor quiero ser ganadero". Marcos Rodríguez Primer trasplante de intestino realizado en España..



"De mayor quiero ser ganadero. Sí, de toros bravos". Caramba con Marcos. Con sólo 11 años habla como los viejos en el campo. Se sabe al dedillo los nombres de las ganaderías, de los matadores. "No me gustan los toreros figurines. Me van más los valientes, como El Cid o José Tomás".

Marcos nació en Valladolid un poquito antes de lo previsto. No ganaba peso y empezó a sufrir diarreas. Maldita involución congénita de microvellosidades. "Su intestino funcionaba un poquito al revés", explica Rosa, su madre. "En vez de nutrir a la sangre, absorbía sus nutrientes".

El 21 de octubre de 1999 se llevó a cabo el primer trasplante de intestino en España. Marcos fue operado en el madrileño hospital de La Paz. Con cuatro años ya empezó a ir al cole. Hoy está en 6º de primaria. "Las mates me matan", sonríe el muy pícaro.-

Tengo 73 años y ganas de marcha". Llibert Radua. Primer trasplante con éxito de riñón en España.



Un accidente en el laboratorio donde este barcelonés trabajaba como auxiliar químico-textil le intoxicó los riñones a los 22 años. El severo régimen alimenticio que le recetaron los médicos no logró evitar que con 29, casado y padre de una hija, acabaran desahuciándole. "En dos semanas me iba al otro barrio. Pero mi hermano mellizo me regaló su riñón. Encajó como anillo al dedo". Día 23 de septiembre de 1969. Operación en el hospital Clínico de Barcelona. "Lo primero que pedí fue una paella. Aquella cucharada me supo a gloria. ¡Imagínate, después de tantos años a régimen! Creía que no vería crecer a mi primera hija y tuve dos hijos más, tres nietos y una nieta. Si vieras cómo me calzo hoy las fabadas y los estofados. Mientras mantenga mi colesterol, disfruto de las cosas buenas. Tengo 73 años y ganas de marcha. Por eso hago aeróbic".-

"Celebro cada amanecer". José María Pindado. Récord español de supervivencia a un trasplante de corazón.




A los 41 tenía dos opciones: una vida corta, bajo los efectos de una medicación agresiva, o someterse a un trasplante de corazón. "Mari Carmen, mi mujer, estaba embarazada de cinco meses y pensé: ¿cómo voy a perderme el nacimiento de mi cuarto hijo?". No lo hizo, gracias al corazón de una chica joven a cuyos padres llegó a conocer. Una experiencia que no recomienda. "De alguna manera, los fallecidos siguen viviendo en otras personas, pero los vínculos familiares no pueden permanecer tras la muerte. Es lo mejor para ambas partes". El 17 de octubre de 1984 abrió los ojos en la UCI de la Clínica Universitaria de Navarra, grapado desde la barriga hasta el cuello. Este vallisoletano es hoy el campeón español de supervivientes a una operación de este tipo. En 1987 fundó la primera Asociación Nacional de Trasplantados de Corazón. Acaba de cumplir 65. "Lo que celebro es cada amanecer".-


LUZ SÁNCHEZ-MELLADO 03/08/2008
http://www.elpais.com/articulo/portada/Supervivientes/elpepusoceps/20080803elpepspor_7/Tes

miércoles, 10 de junio de 2009

MURIÓ ... JEAN DAUSSET....


Muere precursor de transplante de órganos , ha fallecido hoy a causa de una neumonía a los 92 años de edad en Palma de Mallorca, donde residía desde hace dos años.

El mundo dijo adiós al francés Jean Dausset, premio Nobel de Medicina de 1980, cuyos trabajos de investigación, especialmente en inmunología humana y la compatibilidad de tejidos y el rechazo de éstos los que le valieron el título de “padre de los transplantes de órganos”,al Descubrir el mecanismo de compatibilidad entre donantes y receptores.

Nacido el 19 de octubre de 1916 en Toulouse, fue médico al servicio del ejército francés durante la Segunda Guerra Mundial, sirvió en la unidad de transfusión sanguínea del ejército francés. Al terminar la contienda comenzó sus investigaciones sobre transfusiones sanguíneas y, tras un paso por la ciudad estadounidense de Boston, se instaló en París, donde a partir de 1963 fue profesor de hematología en la universidad.

En 1952 descubrió el antígeno de glóbulos blancos de algunas personas y en 1958descubrió el sistema que permitió contrastar la compatibilidad entre los tejidos del donante y los del receptor en los transplantes de órganos; reunió un grupo de éstos a los que denominó “"antígeno leucocitario humano” (HLA, según sus siglas en inglés).Fue justamente este descubrimiento lo que allanó el camino para los posteriores procedimientos de trasplante de órganos.

Profesor del Colegio de Francia desde 1978, Dausset fue miembro del consejo científico del Instituto Pasteur, fue miembro de las Academias francesas de Medicina y la estadounidense de Ciencia y había sido condecorado con la Legión de Honor y la Orden Nacional del Mérito.

Además de la investigación, se dedicó también a la política, trabajó en el Ministerio de Salud en los años 50 y fue uno de los artífices de la reforma de los estudios de medicina impulsada por el ministro galo Robert Debré.

En mayo de 2000 donó su legado científico al Museo de las Ciencias Príncipe Felipe de Valencia, donde permanece expuesto junto a los trabajos de Severo Ochoa y Santiago Ramón y Cajal.

El presidente francés, Nicolas Sarkozy, ha rendido homenaje hoy "al gran científico que representó la excelencia de la medicina y de la investigación médica francesas".

martes, 9 de junio de 2009

EL RECICLADO VITAL...


"Hay nuevos comienzos, en el lugar apropiado", dice Nadine Gordimer en Atrapa la vida, y esas palabras podrían haber sido escritas para ilustrar el sentido del trasplante de órganos, porque eso supone la donación: un nuevo comienzo en el sitio más apropiado, más vital.

En cuanto a la concienciación, quisiera aportar a este proceso colectivo dos granitos de arena argumentales. El primero tiene que ver con la sostenibilidad. No se me ocurre nada más radical, esencial, espléndidamente sostenible que la donación de órganos. Nada más coherente con la responsabilidad ecológica, con el aprovechamiento civilizado y humanista de los recursos naturales que ese reciclado vital. Nada más esperanzador que esa recuperación de la materia de la vida.

El segundo argumento tiene que ver con el hecho innegable de que todos somos trasplantados, de que todos vivimos gracias a aportaciones generadas y desarrolladas en otros cuerpos. Que la cultura, entendida en su sentido más extenso, más unánime, es un constante pasar de órganos (ideas, sentimientos, códigos, gestos, hábitos, pactos, enseñanzas, imaginaciones) de unas personas a otras, de unas generaciones a otras. Que no habría vida humana sin todos esos trasplantes que vamos recibiendo desde que empezamos a vivir. Las lenguas, sin ir más lejos, son un trasplante, una unidad entera de trasplantes que acogemos, alimentamos y transmitimos sin cesar, reciclada, maravillosamente.

http://www.elpais.com/articulo/pais/vasco/Reciclado/vital/elpepuespvas/20090608elpvas_9/Tes

lunes, 8 de junio de 2009

LA COMUN-UNIÓN




La común – unión, cuantas veces en nuestra vida escuchamos esta palabra, cuantas veces en la vida nos hacen escuchar esta palabra, cuántas veces en nuestras vidas repetimos y dejamos pasar sin escucharnos a nosotros mismos la palabra COMUNION. Entregar y recibir, dar y aceptar. Entregar y acoger, palabras que parecieran antónimos u opuestas en sus significados y aquello no es tan cierto, son palabras que solas por sí mismas no existen en la grandeza de su origen y concepto encierra “dar sin recibir, no es dar y recibir sin dar, no esa recibir”.

Esta forma de entender las cosas me nació tan espontánea, me emergió tan increíblemente lógica, que hoy considero de una naturaleza y de una profundidad y significado emocional, que increíblemente el común de la gente no la entiende con facilidad, es que si recibo tanto amor, es mi deber, dar amor y devolverlo más pleno y más grande. Mayor es cuando el valor de amor sustenta la acción de entregarlo a alguien desconocido con la misma fuerza como lo recibí, así entonces más grande será ese amor que le doy a otros, a muchos otros, tan otros que ni siquiera les conozco, tan otros que ni siquiera sé de sus existencias, tan otros que no siquiera sé si algún día llegaré a conocerlos, a verlos.

Ése es un dar extraordinario, extraordinariamente grande y más aún si se está dando algo de quien es muy querido se lo y, se lo están dando a alguien que no conozco, ni siquiera sé su nombre o sus nombres, esa acción es maravillosa, esos son los momentos de la mayor demostración de amor y generosidad: dar algo de alguno o alguna de las personas que más se quiere y enviarlo a quien no conozco, es divino, eso es vivir, eso sólo Dios lo sabe hacer, sólo Jesús capaz de dar su vida por los demás y esos demás para Jesús no eran solo los que estaban en el camino por donde transitó al Calvario, esos demás no sólo eran aquellos que le habían conocido en sus prédicas, esos demás eran todos, eran desconocidos, esos demás nunca los podría ver, esos demás y demás y demás, llegan hasta nosotros hoy, esos demás han sido y siguen siendo todos los hombres y mujeres de la Tierra. Jesús hizo esto y más aún, sabiendo que hay un solo hijo de Dios.

Pero en mi caso , hay una persona que también hizo eso, que en algún lugar de este territorio, en algún momento de su mayor dolor por ese ser que allí estaba, definitivamente entregado a Dios, en esos instantes, fue capaz de decir a desconocidos, que allí en su entorno estaban : - “Sí, doctor. Sí, señor. Yo permito que parte de este ser que tanto me hace llorar y tanto siento… que parte de él intente y sirva para salvar y prologar la vida de alguno o alguna de sus demás; esa es una persona que no conozco pero, sé claramente que desde el momento, que desde aquí, sale este órgano, yo también le consideraré mi hermano”-.


Es por eso, mi señor, que yo, este humilde ser humano, no puede más que transformarse en tu eterno agradecido, por mí y por mi familia, por todos los que me rodean , por todos los que te rogaron a ti, mi Dios, por que este milagro se produjera, agradecer al médico que me dijo:-“ Hernán, no te desesperes aún en saber quien es tu donante, él o ella, sólo entiende que esto te lo envió Dios mediante una persona o más personas, hermanas de Dios, hijas de Dios, Dignas de Dios, que decidieron hacer posible la vida de otro ser humano¡¡-“.

Esto hace tan maravillosa la fusión que se ha producido, que no sé cunado llegó, no sé cómo entró, no sé dónde está, sólo sé que la Común- Unión de un hermano o hermana con Dios, ha prolongado y permitido esta nueva vida.

No sé a cuántos o cuántas debo agradecer; sólo sé que gracias a Dios. Gracias a mi enfermedad he llegado a lo más sublime del ser humano, como es este sentir que el amor, la solidaridad y el cariño con él y por el prójimo existen, es cierto, porque hay seres superiores de corazones infinitos y de sentimientos maravillosamente grandes, capaces de decir : “Dios mío, disponed del cuerpo de mi hijo, hija, hermano, hermana, mi padre o madre, esposo o esposa, y lleva este órgano a quien desde este instante ya es mi hermano, que está muriendo y que, gracias a esta acción podrá vivir”-

Esta es la COMU – UNION, la unión de dos seres permitido mediante la acción de la ciencia, de la solidaridad, del amor y, esencialmente de la presencia de Dios que tiene en la Tierra, hijos tan bellos, nobles y tan semejantes a él como aquellos que permitieron este milagro.

Gracias Dios Mío, por permitir el milagro, que bien merece estar a tu lado eternamente esa persona. Y sus familiares, en un instante de profundo dolor fueron capaces de dar esta posibilidad de vida que es hoy la comunión de tantos y de todos.

Por: Hernán Aguilera- Trasplantado Hepático.

www.donante.cl/

domingo, 7 de junio de 2009

ESCASEZ DE ORGANOS....???


Los avances en las técnicas quirúrgicas, el descubrimiento de la Ciclosporina y la aparición de mejoras en las formulaciones existentes, así como el desarrollo de nuevos fármacos inmunosupresores han hecho posible el trasplante en un gran número de pacientes. Sin embargo, la escasez de órganos sigue siendo un gran obstáculo para el pleno desarrollo de los trasplantes y, por consiguiente, para que sus beneficios reviertan sobre un mayor número de candidatos al trasplante.

Según datos del Consejo de Europa, cerca de 85.000 personas estaban a la espera de recibir un órgano en 1995 en los países del Primer Mundo. Algunas fuentes han estimado que esta cifra podría alcanzar las 150.000 personas en todo el mundo. Por otra parte, el índice de trasplantes se ha estancado en la mayoría de países, salvo algunas, pocas, excepciones caracterizadas por un sistema de obtención de órganos con éxito.

Aumentar el número de órganos disponibles

Disponer de órganos para trasplante pasa, ineludiblemente, por un sistema de obtención eficaz. En la mayor parte de países, los sistemas de obtención se han centrado básicamente en campañas de sensibilización pública y en la elaboración de disposiciones legales que favorecieran la donación. Estos aspectos, sin embargo, han demostrado ser insuficientes por lo que se insiste en la actualidad en la necesidad de consolidar procesos que permitan una mejor detección e identificación de donantes potenciales al objeto de mejorar los índices de donación.

La mayor fuente de órganos disponible en estos momentos procede de las muertes cerebrales intrahospitalarias. Sólo entre un 2 y un 3% de todas las muertes hospitalarias reúnen estas condiciones, lo que representa, muy probablemente, unos 50 donantes potenciales por millón de habitantes. No obstante, raramente se alcanza esta cifra en los diferentes programas de obtención.

Por ello, desde diversos sectores se insiste en la necesidad de reevaluar el proceso de obtención de órganos con la finalidad de mejorar las cifras actuales. El diseño de circuitos hospitalarios que permitan detectar un mayor número de donantes potenciales (en la actualidad, la mayoría de donantes proceden de los servicios de cuidados intensivos), el establecimiento de estrategias tendentes a disminuir el número de negativas familiares (campañas y entrenamiento adecuado para los profesionales para mejorar la actitud ante la donación) y el incremento del número de centros autorizados para la extracción de órganos son algunas de las medidas a implementar por parte de los hospitales y organismos para la obtención de órganos.

Investigar otras fuentes de órganos

Más allá de los aspectos logísticos o de sensibilización y establecimiento de protocolos, la investigación en otras fuentes de órganos se apunta como una alternativa viable para el futuro.

La donación de vivo ha sido históricamente utilizada para el trasplante de riñón con resultados equivalentes al trasplante de órganos de donate cadáver. Del mismo modo, se han obtenido buenos resultados con el trasplante de porciones de páncreas, hígado y pulmón de donantes vivos, aunque esta es una posibilidad que se ha limitado en exclusiva a una estrategia de último recurso.

La posibilidad de donantes en asistolia (parada cardíaca sin muerte cerebral previa) está siendo considerada como una alternativa real para la utilización en estos donantes en estos momentos. Sin embargo, existen grandes limitaciones, de tipo logístico. Algunos estudios señalan que con esta fuente de donación, el número de donantes podrían incrementar el 20% de los riñones disponibles actualmente.

La donación multiorgánica permite incrementar de forma notable el número de órganos disponibles. Del mismo modo, los avances técnicos han favorecido que el perfil del donante no se restrinja al accidentado joven por traumatismo cráneo-encefálico, sino que sea posible considerar los accidentes vasculares cerebrales de personas de avanzada edad


http://www.trans-net.org/xenotras/horizonte.htm